Masaje con piedras
Stone Massage, conocido como masaje con piedras, es una terapia de masaje que incorpora piedras calientes o frías. Su objetivo es efectuar un masaje extremadamente relajante y beneficioso para el cuerpo en general.
Es una terapia oriental milenaria que se practica desde hace muchos años. En la medicina se utilizan las piedras para equilibrar la energía versal.
El poder de las piedras combinado con la habilidad de las manos profesionales revitalizan y oxigenan la piel.
Su composición y su origen son las que consiguen el efecto beneficioso para el cuerpo y la mente. Las piedras provienen de distintos lugares del mundo, lagos, océanos y ríos; y la efectividad se atribuye a la riqueza de sus minerales.
Este tratamiento es lo último en masajes y en cierto modo es un “viaje” para el cuerpo y la mente.
Las piedras.
Desde la antiguedad las piedras eran utilizadas por las dinastías chinas Shang con fines terapéuticos.
Los romanos luego de un baño caliente se tiraban sobre un mármol frío para disminuir los dolores y relajarse.
Las aborígenes americanas se las ponían sobre el vientre para disminuir los dolores mestruales.
Fueron utilizadas por los aztecas para generar energía y bienestar, mediante un ritual destinados a mejorar la salud, tanto espiritual como emocional, que consistía en verter el agua sobre las piedras volcánicas que se transformaba en vapor. Esta terapia se llamaba temascal.
Todos estos beneficios continúan en la actualidad cuando realizamos los masajes con piedras calientes.
Propiedades de las piedras.
Las piedras volcánicas serían adecuadas para el masaje con piedras calientes, por su alto contenido en hierro, lo que favorece a la retención del calor.
Las piedras frías pueden ser de mármol las que favorecen la tonificación y desinflamación.
Alcances y beneficios.
- Relajación muscular.
- Armonización del sistema nervioso.
- Activación del metabolismo celular.
- Alivio del dolor.
- Calma procesos inflamatorios crónicos (liberación de histamina).
- Beneficios a nivel emocional y psicológico.
- Vasoconstricción (piedras frías).
- Disminuyen las contracciones e inflamaciones musculares.
- Ayuda a drenar el ácido láctico.
- Facilita la desintoxicación.
- Reduce el distrés.
- Tiene efectos profundos más rápido que un masaje sin piedras.
Fundamentación de la temperatura:
- Inflamaciones sub agudas y crónicas.
- Procesos de artrosis, esguinces y periartritis.
- Indicado para dolores (cervicalgias, mialgias, etc).
- Contracturas y espasmos musculares.
- Distrés y exceso de tensión muscular.
Contraindicaciones de las piedras calientes:
- Evitar las piedras calientes en piernas con várices y en rostros sensibles o con rosácea.
- Evitar el abdomen de las embarazadas.
- Cuando la piel se encuentre dañada, ulcerada o sensibilizada.
- Evitar en ojos y mucosas.
Piedras frías:
- Traumatismos.
- Hematomas.
- Estados inflamatorios agudos.
- Várices.
- Edemas.
Contraindicaciones de las piedras frías:
- Alteraciones de la sensibilidad.
- Parestesias.
- Alteraciones circulatorias importantes.
- Durante la mestruación evitar la zona abdominal.
- En abdomen de embarazadas.
- Contracturas musculares.
- Ojos y mucosas.
- Pieles ulceradas.

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La formación de las estrías ocurre por la ruptura de las fibras colágenas y elásticas, en la capa media de la piel (Dermis). Se presentan como líneas rojizas, violáceas o rosadas, y cuando pasa el tiempo se tornan nacaradas.
De los 15 a los 20 años el maquillaje debe ser suave y discreto. De usar base, ésta debe se liviana o bien crema color, ser casi imperceptible, por lo tanto respetará el tono de la piel. En caso de que haya granitos, pueden cubrirse con corrector aplicando una base un poco más cubritiva y luego empolvar el rostro ligeramente. Se recomiendan los productos que regulan la oleosidad, tan característica en este período. Es preferible no utilizar maquillaje durante el día y reservar su uso para alguna salida. El labial debe ser lo más natural posible; algún rosado suave o incoloro directamente. Las cejas se pueden comenzar a depilar como para dar prolijidad evitando exceso ya que en este período no está afirmada la personalidad.
importante aquí es seguir manteniendo la juventud aplicando un maquillaje que permita acentuar su tipo y estilo. Se pueden emplear los tonos de moda, siempre adaptados a la forma del rostro. Las bases de maquillaje deben ser suaves aportando a la piel una cierta transparencia y uniformidad. El arreglo de las cejas es fundamental para potenciar los rasgos. Para el día es mejor usar un maquillaje sobrio o tenue que incluye los colores pasteles. En la elección del labial habrá más libertad de acción se podrá usar el color de temporada sin inconveniente, mientras vaya de acuerdo con el tono de piel.
que permiten preservar la textura de la piel y no exagerar en el maquillaje con el afán de esconder las imperfecciones. De todos modos se pueden realizar un arreglo un poco sofisticado con la condición de que no endurezca los rasgos. En cuanto a las sombras, es recomendable esfumarla de manera natural y elegir los colores más suaves. Los colores más fuertes y brillantes se reservarán para la noche. El delineador de ojos que en un principio puede ser negro, cambiará por los menos oscuros: gris, marrón, azul y sus mezclas. Los labiales serán ideales los tonos más bajos de acuerdo con el color de moda; son ideales los que van del rosado al cereza, igual que de los beige a los tostados. El rubor, en la gama intermedia y el lápiz de cejas de acuerdo con el color de cabello.
de expresión son imprescindibles. El buen uso de los correctores es fundamental para definir y suavizar los rasgos. La base liviana y clara aportan luminosidad. Un poco de polvo volátil agrega naturalidad. Las sombras deben usarse en tonos naturales y que no pronuncien el área del ojo. El delineador de ojos deberá reemplazarse por lápiz, pero en ambos casos evitar las líneas gruesas que endurecen la mirada. Los labiales recomendados son los pasteles, rosados intensos, rojo-terracota, dependiendo de la personalidad. El rubor, en colores rosados o duraznos.
Los hongos de origen vegetal, viven y proliferan en ambientes húmedos, cálidos y oscuros. Los pies constituyen entonces, un medio propicio para que puedan habitar, generando molestias e incomodidad a aquellos que sufren estas infecciones.