Qué es el masaje y en qué te beneficia.
El Masaje tiene la posibilidad de ejercer beneficiosos efectos sobre tu piel, músculos, tejido óseo, tejido adiposo, sobre la circulación sanguínea, linfática, y todo esto es primordial para mantener un cuerpo sano, saludable y armonioso.
Los masajes son especialmente eficaces para impulsar y normalizar flujo energético: reducen el estrés y la rigidez corporal, alivian las tensiones físicas y el dolor, fortalecen sistema inmunológico, liberan endorfinas (analgésico natural del cuerpo), ayudan junto con dieta y ejercicios a la reducción del contorno corporal.
Hay masajes convencionales y técnicas o masajes no tradicionales como los que te muestro a continuación:
Tejido conectivo.
Este importante tejido que rodea, sostiene y subyace a los otros tejidos base (epitelios, nervioso, muscular) no sólo en estructuras sino en funciones fisiológicas, tiene dos técnicas específicas de igual importancia y distinta profundidad.
Éstas son: Masaje reflejo de tejido conectivo y Técnica de fascias.
Masaje reflejo de tejido conectivo.
Hablamos de tejido conjuntivo o conectivo: una riqueza interna; es un 15% de la masa corporal en nuestro cuerpo y reserva el 25% del agua del total del líquido de éste. El tejido conjuntivo tiene memoria.
Los tejidos conectivos son un grupo de tejidos caracterizados por poseer distintos tipos de fibras y células contenidas en una sustancia fundamental. La dermis, el tejido conectivo con el cual manualmente nos comunicamos, contiene sus células; el fibroblasto, y en la materia intercelular tiene fibras colágenas, elásticas, y se localizan vasos sanguíneos, linfáticos y terminaciones nerviosas; los tres fluidos corporales.
Este tejido es de gran importancia para la nutrición y desintoxicación de las células. Para una excelente calidad de vida celular es indispensable mantener fluido su gel (materia intercelular). La técnica realizada a través de la fricción profunda hace que este tejido se fluidifique. Es ideal para la preparación de cualquier tratamiento estético, principalmente en celulitis fibrosa o dura. También en el caso de las contracturas, liberando primero los entornos para luego ir al plano muscular y localizar mejor las fibras contraídas. La misma importancia tiene como masaje reflejo de espalda, para lo cual fue creado.
Elizabeth Dicke, fisioterapeuta, en los años 30 crea el masaje de tejido conectivo o masaje reflejo ya que para esos tiempos lo que hoy conocemos como reflexología era denominado masaje zonal. Pero es Kohlrausch, en 1957, quien escribe sobre el reflejo víscero cutáneo, muy utilizado en terapia neural, trastornos reumáticos y problemas estéticos. De esta manera organiza en la espalda un mapa reflejo.
Al trabajar el área refleja en la zona de la espalda podemos mejorar a la calidad de vida orgánica que le corresponde.
Técnicas de fascias.
El sistema fascial es una ininterrumpida red que rodea todas las estructuras de nuestro cuerpo envolviendo músculos, nervios, órganos, etc. La liberación de las restricciones que interfieren en un funcionamiento apropiado mantienen nuestro sistema en un estado de tensión óptimo y perfectamente equilibrado para que el organismo se encuentre cómodo.
Las fascias funcionan como un todo, constituyen una serie tisular continua que va desde la cabeza a los pies y del exterior al interior y desempeñan un papel fundamental de la fisiología humana. Durante el desarrollo embrionario, el mesodermo sufre un enrollamiento de todos los sentidos. Éste provoca un micro movimiento, la motilidad, que no cesa hasta la muerte. Esta motilidad es la que puede registrar la mano del terapeuta. El profesional, sea esteticista, osteópata, etc, con el contacto dispone del instrumento imprescindible para captar múltiples y variados matices de la realidad anátomo-funcional.
¿De qué manera influyen las restricciones de las fascias en nuestro cuerpo?
Por la composición del tejido fascial, tiende a quedarse adherido al resto de tejidos, como músculos, venas, arterias. Esto inicia la pérdida de movimientos entre unas capas y otras generando dolores inesperados, por ejemplo: en la cabeza, en hombros, sensación de sobrecarga en cuello, disminución de movilidad articular, arrugas, dolor menstrual y lumbar. El proceso puede comenzar con antigua lesión, con una alteración de la postura e incluso con cargas emocionales. A medida que pasa el tiempo las restricciones van haciéndose mayores debido a las compensaciones del cuerpo para mantener el equilibrio y el dolor tiende a cronificarse.
¿Cómo se tratan las fascias?
Las técnicas que utilizamos para estos tratamientos consisten en una serie de presiones muy leves de contacto mantenidas. El fisioterapeuta coloca sus manos de manera muy suave poniendo en tensión los tejidos y liberando el movimiento que se encontraba restringido por las adherencias. Son técnicas muy agradables y llevaderas. Es ideal para los estados actuales de estrés.
Quiromasaje y sus posibilidades.
Sea cual sea la elección del masaje que uno decide tomar, siempre debe ir en dupla de la técnica y la sensibilidad.
El quiromasaje apunta a trabajar el sistema muscular sin dejar de lado aquellos sistemas que compartan la zona de trabajo.
En particular tiene derivaciones hacia lo estético, lo deportivo y lo terapéutico. En general posee efectos mecánicos (netamente fisiológicos) y efectos psicológicos; es muy importante entender que el hecho de ser masajeado por otra persona nos permite incorporar el concepto de esquema corporal, de los límites de nuestro cuerpo.
Los efectos del masaje también se clasifican en: directos (los que provoca la mano en el contacto con la zona de trabajo) e indirectos (a nivel de funciones generales orgánicas).
El quiromasaje a nivel circulatorio activa la velocidad de la sangre. A nivel linfático, cuyos vasos nacen al nivel cutáneo, se verá favorecido por el retorno. A nivel del sistema nervioso, hablamos de un proceso de reactivación de los nervios motores y por ende de las raíces sensitivas; se llega a la médula espinal con la respuesta esperada, provocando contracción o relajación según corresponda. A nivel muscular desarrollaremos fuerza y movimiento, lo que se traduce en potencia de trabajo, en consecuencia, aumento del volumen de las miofibrillas musculares, lo que hace un tejido más firme y elástico. A nivel sanguíneo se produce un aumento de los glóbulos rojos. A nivel cutáneo, aumenta la temperatura de 2 a 3ºC, con el consecuente efecto sobre las fibras nerviosas de la piel. En el panículo adiposo, disminuye los depósitos de grasa y acelera el metabolismo. A nivel orgánico, aumenta el peristáltico.
Por todo esto la técnica tiene un módulo para poder armar protocolos de trabajo como el masaje desfatigante, el mio-relajante o descontracturante, pre y post deportivo, fibrolipolítico, etc.
Drenaje linfático manual.
El sistema circulatorio está integrado por dos sistemas vasculares que actúan de modo complementario: el sistema vascular sanguíneo y el vascular linfático.
El sistema sanguíneo consta de un órgano motor, corazón, que bombea la sangre enriquecida hacia los tejidos mediante las arterias; éstas se afinan se convierten en capilares, pasan a las venas y retornan la sangre al corazón.
Existen dos circuitos diferenciados; el pulmonar que conduce la sangre desde el corazón a los pulmones y la devuelve al corazón, y el sistémico que conduce la sangre desde el corazón a los tejidos y la devuelve a él. Este gran circuito posibilita que las células de todo el organismo reciban los aportes nutritivos y O2 que les suministra la sangre, y salgan también por vía sanguínea los desechos metabólicos celulares, que se han de eliminar después por los riñones, hígado o pulmones.
En condiciones normales, en el tramo arterial de los capilares sanguíneo se filtra líquido y en el tamo venoso se va reabsorbiendo un 90% de lo que se ha filtrado previamente. E l 10% restante, junto con los otros componentes de lo que llamamos carga linfática, salen del espacio intersticial por los vasos linfáticos. La vía linfática actúa como vía supletoria de eliminación, especialmente importante para aquellas sustancias o productos que no pueden salir por vía sanguínea, y evita acumularse líquidos y residuos en los tejidos; lo que comúnmente llamamos edema.
El sistema linfático recoge entonces los líquidos tisulares que no son drenados por los capilares del sistema sanguíneo, para volcarlos en las confluencias de las venas yugular y subclavia.
Todo este verdadero trabajo de transporte se inicia a partir de los capilares linfáticos constituidos por una capa de células endoteliales cuyos bordes, superpuestos ligeramente, le otorgan un mecanismo de apertura y cierre que permite una rápida entrada de carga linfática y partículas de gran tamaño molecular (proteínas, restos celulares, etc).
A partir de los capilares se forman vasos de mayor calibre llamados precolectores, que luego de colectores desembocan en grandes troncos linfáticos terminales; estos últimos reciben la linfa proveniente de diferentes regiones del cuerpo.
El circuito vascular linfático cuenta también con una serie de órganos encargados, principalmente, de la formación de los linfocitos; bazo, timo, amígdalas, médula ósea y los ganglios, que, como estructuras interpuestas al paso de los vasos linfáticos, son considerados estaciones depuradoras de la linfa y reservorio de los glóbulos blancos.
La palabra linfa procede del latín (lympha) que define su aspecto acuoso; no obstante, presenta un ligero tono amarillento a pesar de contener mas de un 90% de agua. La masa líquida que constituye la linfa circula unas cinco o seis veces más despacio que la sangre; por esta razón decimos que es lenta, perezosa o flemática, circunstancia que no hay que olvidar a la hora de realizase un drenaje linfático manual.
Entendemos por drenar, avenar o canalizar líquidos de una zona donde se han ido acumulando hacia un lugar de desagüe a través de un sistema de conducción.
Las manipulaciones de DLM actúan sobre los vasos linfáticos activando su automatismo y mejorando la eliminación de líquido intersticial y de la linfa que por determinadas circunstancias hayan podido acumularse en alguna partes del cuerpo.
Por tal motivo, se han convertido en una técnica insustituible en el capo de la estética y resulta de gran apoyo en el tratamiento de muchos trastornos que habitualmente se presentan como el acné, rosácea, celulitis, envejecimiento, etc.

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